¿Qué día es hoy?,
¡Oh ya lo recordé!
Estás tan escondido en mis entrañas, juegas con mis
venas, te enlazas con mis arterias
No toques el piano en mi columna!, me hace cosquillas
A qué le temes pequeño?, pronto te devolveré al
almacén de recuerdos…
No temas, algún día crecerás y serás hermoso.
Han pasado dos largos años, muy largos creo
Pero sigues aquí, así que qué te parece un pequeño
cuento?
Siete demonios paseaban por mi casa
Comían de mi carne
Bebían de mi sangre
Despertaban mis sueños
Y dormían mis ideas
Un día, no lejano tampoco cercano, les pregunté; ¿por
qué hacen eso?
Uno me respondió de manera febril, que era porque lo
merecía
Le seguí preguntando; ¿por qué?
Otro tranquilo, casi exánime me obsequió un tranquilo:
“porque lo disfrutamos”
Pregunté por última vez; ¿por qué?
No me respondieron más y se fueron, uno a uno dejando
un recuerdo por algún lugar en mí.
Es que acaso no te gustó la historia, mi pequeño?
Es que acaso quieres buscar los recuerdos que me
dejaron?
Es también que les temes?
Calla, calla… falta aún para que amanezca, seremos dos
una vez más
Estaremos juntos por muchos años más, pero procura
dormir algunas veces, así puedo mirar por la ventana un momento.
Te he dicho que no toques el piano en mi columna!
Te acompaño al corazón y dormimos un rato.




