A veces las personas tienden a no saber de lo que hablan y se atrapan o refugian en sus mismas inseguridades, trasformándolas en odio, eso me hace sentir mal, o eso creo.
A veces siento que perdí el control de mí misma, que no tengo nada que hacer o decir, que mucha gente me odia sin saber por qué, pero sin embargo, es eso real? . En la ambigüedad de las palabras se encuentran escondidos millones de pensamientos, miedos, deseos y frustraciones, y a pesar de todo estoy tan enamorada de lo que es la vida, el pánico me llena las entrañas, y aunque muchas veces siento el odio asesino corriendo por cada vena, amo la vida.
Cosas tan sencillas hacen de la vida algo sublime y perpetua sólo en la memoria, tomar una micro, fumar un cigarro, hacer un ademán, despertar en la noche, no hacer nada o hacer algo. Pero es tanta la gente que por la necesidad de ser especial no lo toma en cuenta, a mí qué me importa dirán, pero es tan poco saludable, es tan normal. Todos a nuestra manera somos normales, todos tememos, y todos deseamos y nadie es capaz de entender al otro.
Simplemente nadie siente amor, es una algo tan ambiguo, es como magia o sólo feromonas.