Es un sonido particularmente idiota, me hace sentir
todavía más idiota de lo usual pero sigo escuchando con atención cada palabra
en una melodía que a cada momento se vuelve más y más estúpida, siento la
extraña necesidad de escuchar la estúpida melodía.
Sin razón aparente, como todo lo demás.
Me concentré en dejar todo de lado, en no mirar más
que la ventana de la micro ver como todos pasaban antes mis ojos fugazmente, vi
como se escondían, como se acercaban unos con otros para echarse a correr del
peligro que implicaba estar ahí en ese momento.
Me lamenté, eso hice mientras me sonaba una articulación
en el brazo y aunque no fue por eso, me lamenté para mis adentros incluso una lágrima
quiso lanzarse al precipicio pero no lo hizo porque se asustó.
Es tarde, creo que es tarde para todo.