lunes, 31 de diciembre de 2012

Será una linda noche



Estoy agotada, exhausta simplemente ya no quiero más, no quiero seguir un año más así
Terminé éste agotada, ahogada con tantas cosas que no dije y debí decir.
Tantas cosas que la gente cree que sabe de mí, pero en realidad no sabe nada
Nada.
Podría contar logros, metas, tantas estupideces que ni yo misma sé si me hacen feliz, podría poner alguna pobre metáfora por aquí, podría poner algo medianamente estúpido para reírme si es que alguna vez veo nuevamente esta entrada, podría escribir algo revelador para alguien que con probabilidades muy limitadas verá esto, pero no sabría que escribir ni con qué fin.
Fue un lindo año, fue un muy lindo año pero lo pensé demasiado.
De aquí para allá un nuevo comienzo ridículo se está dando, algunos no lo ven así y otro sí yo todavía no sé.
Sean felices en este nuevo año.

sábado, 29 de diciembre de 2012

Todo lo que se ve.





Qué hora era?, había amanecido ya? O simplemente pasó de largo una vez más?
Despertó apenas, mirando a la ventana como danzaban en el cielo unas aves, el crujir de la cama al incorporarse era de una manera u otra apacible, así sabía que estaba en casa.
Pero ya no había nadie más en casa.                                      
Este sería el gran día para él, tendría que preparar todo antes de la llegada, debía bañarse, ordenar, preparar algo para la comida, tenía muchas cosas que hacer esa mañana, la mañana que aún no despertaba, ésa que aún teñida por el profundo azul de la noche dejaba entrever el danzar de alguna aves
Se miró las manos, preguntándose si todo era real o estaba otra vez soñando lo mismo, fue a la cocina a hervir algo de agua, mientras se duchaba, algo rápido, fácil, sin demoras.
El frío era espantoso en ese lugar pero siempre fue así, por lo menos desde que supo cuál era su lugar. Tomó algo cómodo y abrigado desde su mueble, unos pantalones, calcetas de lana, camiseta y chaleco de lana, por ahora sólo le faltaba el café, el pan estaba un poco duro, pero las mandíbulas resistieron el crujir del pan y lo tragó como pudo.
La casa si bien no era amplia resistía el frío y las noches se volvían menos gélidas, bueno menos gélidas excepto cuando estaba ella, recordó esas noches de invierno en donde su más cálido regalo fue abotonar su chaleco nada más, ella nunca le dio nada más quizás una sonrisa que se desvanecía con el pasar del viento.
Prendió un cigarro en medio de toda la oscuridad, recuerdos y frío, mucho frío.
Cavilando entre lo que creía olvidado el ensordecedor pitido de la tetera, lo trajo de vuelta a la realidad, el calor que emanaba del agua recién hervida era gratificante, aunque fuese sólo por instantes lo era.
Esperó en la entrada de la casa, toda de madera, toda vieja, donde el la hierba verde se aferraba a las paredes del exterior, incluso a la pequeña escalera situada justo frente a la puerta principal.  Con café y cigarro en mano, esperó durante horas, horas en las que se fijó en cada detalle de la calle que se fundía con el verde de las hojas y el marrón de sus troncos, en donde el final nunca se veía. Esperó mientras el frío le congelaban los pensamientos y les destruían la esperanza de que por fin su hijo llegaría en el auto con ella, y que podrían jugar un rato adentro, ver los pájaros danzar, tomar un chocolate caliente, leerle un libro en la cama de la había sido su casa. Podría haber seguido allí la noche entera, albergando la idea, de su hijo volviendo a casa pero hacía tanto frío y el cielo era azul, casi negro otra vez.
Iría adentro a hervir un poco de agua, fumaría un cigarro mientras ve las noticias locales, incluso si la desilusión no era mucha, escucharía algo de música mientras se toma el café solo, en la que nuevamente le parece una inmensa casa cada vez más vacía.

martes, 25 de diciembre de 2012

Mátate




Me gustaría mirarte a los ojos, ver la verdad en ellos
Encontrar una respuesta que llevo tanto tiempo buscando
Tanto tiempo, que me ha agotado.
Me gustaría mirarte a los ojos mientras tu cuerpo cae rendido
A un dolor inmenso, inimaginable
Me gustaría tanto poder acariciar tu piel,  aunque sea una sola vez
Y poder dejar mi huella en la espantosa mueca de agonía en tu rostro.
Me gustaría tomar tus manos, volver a tomar tus manos
Mientras me entierras las uñas en un acto desesperado de salvación
Me gustaría susurrarte en el oído, como otras veces
Te susurraría cuánto te extrañé, y me gritarías, aullarías de dolor
Pero yo no te escucharía.
Y te vería en el suelo languidecer, te vería morir, te vería rendido por fin
Vería el descenso de tus ojos, aún febriles, vería como te mueres.
Y me gustaría verte morir, tomándome la mano asustado, me gustaría tanto.
Me gustaría, que murieses una y otra vez, como hace tiempo atrás hacías.
Te gustaría que me muera contigo?

jueves, 6 de diciembre de 2012

Porque




Ya no tengo ganas de estar aquí
Ya no tengo ganas de estar así
Ya no tengo ganas de nada más
Me quiero ir.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Sonríe



Así es como a veces todo se vuelca en una maraña de sensaciones que se daban por perdidas
De la nada, todo está ahí otra vez con una delgada comisura en los labios formando una sonrisa grotesca y perturbante. De pronto todo se cae del cielo, las estrellas se precipitan desesperadas a su fin, las nubes revolotean impacientes creando en mí esa sensación de vértigo que tanto odio.
Y las mañanas?, qué hay de las mañanas?
Se van las palabras en una corriente de agua, mientras descalzo alguien persigue su destino
Destino?, qué destino?
Ya no hay más cartas de jugar, las quieres jugar de nuevo acaso?, es eso?
En las mañanas el olor impregnado en el cabello, el olor del desayuno rápido, con el olor de un café añejo, con ese olor que se enreda danzando fervientemente en tu pelo, mientras con ojos lánguidos miras cómo el cielo cae
El diario? Qué pasa con el diario?
Se te cayó, se manchó, tus libros lo taparon, el diario dejó de importar, porque ya lo usaste
Su vida útil está desechada, lo leíste, lo dejaste no te trajo más que unas sonrisas mientras que las letras atravesaban tus ojos para ir a parar a un lado de tu cerebro.
Sin embargo lo que mirabas es el cielo, el cielo ansioso de explotar
No es azul, sabías eso?, las estrellas centellan en una explosión de luces, en una explosión de emociones olvidadas, sensaciones mudas, susurros de tus pensamientos se posaban mientras miraba el estúpido cielo mientras se fundía en un hoyo negro.
El cielo se está cayendo!
El cielo se va, se nos va, se cae ante mis ojos, las letras no importan, el olor a café tampoco
La mañana ya no importa, porque sin el cielo…
A quién mierda la importa la mañana si no hay cielo por el cual vislumbrarla?
Cómo vemos la mañana… si el cielo explotó.
Se fundió en un sueño profundo,  nos dejó aquí… contando las horas para que de una manera inexplicable vuelva a aparecer, a renacer del hoyo negro que se lo tragó, que lo hizo explotar que nos mostró su fin apocalíptico con una comisura en los labios que denotaban una sonrisa.
Esa sonrisa.
Así todos olvidaremos como las estrellas centellaron y de una manera u otra lloraron por nosotros, ante nosotros, y con nosotros. Olvidaremos como las nubes se deformaron y nos mostraron el horror que sentía el cielo.
El cielo estaba explotando, yo no lo olvidé.