sábado, 18 de junio de 2011

Bus a Santiago

Desde lo más intocable y cálido de su corazón salió un grito desesperado y a la vez ofuscado: -Julio! no se vaya mijito'.
Sin embargo este no miro hacia atrás, lo más probable sería que jamás volviera a ver a su hijo, arrastrado por vientos venidos desde la capital, donde rugían leones totalitarios, donde morían las águilas de la libertad, ahí mismo donde elefantes con sus trompas disparaban misiles dirigidos a su casa, al seno de Chile.
Julio corría como endemoniado tratando de no pensar en la vida que dejaba atrás, sabía muy bien que lo buscarían, pero corría para encontrase cara a cara con los demonios espectrales que lo buscaban, él sabía que aquellos entes tenían miedo de aquellos que pensaban por eso no dudaban en soplar las ideas de su cabeza con un tiro certero y agudo.
Olvidando el pasado Julio tomo el bus directo a Santiago, mirando por la ventana como su madre lloraba a la distancia. A l mismo tiempo que la señora Rosa conocía el destino de su hijo, el motivo de sus lágrimas.

domingo, 12 de junio de 2011


Es difícil tomar la cuchara y echar azúcar al café, amargo.. muy amargo.
Partí por decidir que no me abnegaré en negativismos, no valen la pena, no quier odiar, no quiero ser hiriente, no quiero abrir los ojos con un dolor de cabeza espantoso, te mojarás, y no te secaré, sin embargo te miraré danzar en la oscuridad de tu habitación.
La tranquilidad llega quieras o no, y me estoy sumiendo en un secreto, en mi secreto, en lo que no puedo compartir, pues no me creerían y a pocos le importaría. En mis sueños se desatarán los silencios irreprochables guardados bajo siete llaves. Aquellos que no deberían nunca salir.
Por mientras puedo seguir como estoy, no quiero cambiar.

Duérmete con el alma negra entre las piernas, acurruca en tu pecho los miedos que desfallecen con la llegada del amanecer, arrímate a tus sueños pálidos y quebradizos, que tu vida no será más que un chiste mal contado.

sábado, 11 de junio de 2011

Belleza Durmiendo



Engaño
No creo que pueda curarte del todo, querida
Engatusar o engañar o conducir o
arrastrar a los demonios de ti
Hazlo bien para ti belleza durmiendo
Pensé verdaderamente
Que podía hacer que cicatrizara mágicamente

Estás lejos más allá un signo visible de tu despertar
Falla tristemente para rescatar

Belleza Durmiendo

Bebida en ego
Pensé verdaderamente que podría hacerlo bien
Si te besara una vez más
Ayudándote a afrontar la pesadilla
Pero estás lejos, demasiado envenenada para mí
Parezco un tonto por pensar que podía despertarte de tu sueño
De que podría curarte realmente...

Belleza Durmiendo
Envenenada y sin esperanza
Estás más allá de un signo visible de tu despertar
Fallando terriblemente buscando alguna forma que te guste

Lejos más allá de un signo visible de tu despertar
Y ocultando alguna memoria envenenada

Envenenada y sin esperanza
Belleza Durmiendo

Gracias A perfect circle

jueves, 9 de junio de 2011

Bacán, no tengo título

Se estrechó con sus miedos, sabía que ayudarían como siempre. Ramas nacieron desde el pétreo suelo, le aprisionaron los pies, lo petrificaron, la adrenalina que lo infartaba lo hizo sentir vivo, pero sus amados miedos ya no lo dejaban ir, miró fijamente a los ojos de la muerte, con lágrimas en sus ojos marrón, miró por última vez el cielo entrelazado con la calle que cruzaba cada día hacia el trabajo, lentamente le tomó una mano fría como la sangre que recorría sus venas, se entregó a la noche oscura, iluminada por dos focos que lo miraron desde la cercanía.


100 palabras y la puta.

Abre la puerta

Soy el monstruo de tu habitación, te visito cada noche, detenidamente observo cada uno de los detalles de la fría porcelana que cubre tu demacrada piel. Todas las noches veo como corren desparramadas las lágrimas en una carrera incesante, oigo tus reprimidos sollozos agazapados sobre la almohada.

Al amanecer me aproximo lentamente a la esquina de tu habitación para verte despertar, para ser el primero en ver el brillo de tus ojos, reflejar en ellos mi fría y oscura morfología, que te asustes, corras, te tires por el balcón, tomes una sobredosis de pastillas, te cortes la venas, te ahogues en la tina, te electrocutes, qué se yo, dejó de ser importante, porque al final de todo te tendré conmigo por siempre, la guarida del monstruo de tu habitación la bestia que te espera cada noche, la que no se atreve a tocarte, está aquí esperando delirante que te mates, para comer cada pedazo de tu tibia e inocente carne.

Apresúrate que no te quiero ir a buscar, que te puedes asustar.