domingo, 24 de junio de 2012

Sensualidad Polar


La noche da y da vueltas, se hace pequeña, se expande por la eternidad de mi mente corrompida por un montón de nicotina.
Estamos aquí, sin hacer más que mirarnos, sin más que decirnos algo que se retuerce y distorsiona en nuestras mentes.
No te quiero manchar con vino, estás tan limpio esta noche, tan tranquilo
Sé lo que quiero, por favor
No es siempre así, todo cambia, esta noche nos cambia, estemos seguro de aquello.
Dejemos las tasas puestas, una ventana abierta, la cama estirada y no volvamos pasada la madrugada
Olvidemos de donde provenimos, sequemos las lágrimas y ahoguemos los sollozos que hoy sólo la tenue luz de la vida nos alimenta como un feto que crece en un vientre ajeno.
Creo que te manché un poco, déjame limpiarlo
No te asustes, soy sólo yo haciendo algo bueno para los dos.
No me olvides, amigo, no me dejes atrás
Que soy como las sombras de tus recuerdos, soy como el aroma impregnado en tu piel, el reflejo de tus ojos en las mañanas, el aire que aún respirar
Soy tu peor recuerdo.
Tú aún eres uno de los buenos para mí, disculpa, tú también quieres tu turno?
Claro.

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