sábado, 19 de enero de 2013

:)



Fue un lindo detalle haberme mirado a los ojos, cuando aún el sol resplandecía en su prematura muerte, en la penumbra de nuestros ojos ahí fue donde el sol murió.
En tus ojos, oscuros como la noche que nos albergaba de la realidad, que nos escondió del peligro que significaba el tiempo, el pasar del tiempo.
Mientras todo se hacía más fuerte, las esquinas se atenuaban y todo tomaba una forma.
Una forma aterradora.
Las sombras bailaban a nuestro paso, el viento revoloteaba en mi pelo, haciendo ese ruidito que irrumpía en el valioso silencio de no decir nada con palabras vanas, crueles o innecesarias. Pensarás si es que aún lo piensas, que fue un momento cruel, un momento sádico en nuestras vidas, pero no lo fue, fue de alguna manera la representación de cómo hacer las cosas al revés, siempre al revés.
Puede que tengas razón, puede que la tenga yo, siempre tendremos la misma discusión con el pasar del tiempo, la distancia y la fina línea de odio que aún se entromete en este baile sin principio ni fin.

Es sólo una mancha que nunca saldrá de tu piel, estará contigo por siempre.

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