lunes, 28 de enero de 2013

Tomados de la mano



Oh, que oscuro estaba ahí dentro, no podía sentir más que el aire posándose sobre mí, dejándome sin respiración, sentí mis ojos desorbitados, y el sudor helado recorriéndome la espalda libremente pero lento muy lento.
Tenía compañía otra vez, durante ese instante ya no respiraba sólo yo, éramos los dos.
Tenía un cigarro en la mano, una vaso en la otra,con una sonrisa pintada en la cara y una vocecilla en la cabeza

“Recuerdas cuando…”

Sí, sí lo recuerdo siempre llegas y me lo recuerdas, todo cada detalle, lo recuerdo todo y siempre.
Oh, la sonrisa se está desdibujando, y la oscuridad opaca mi mirada, me he perdido otra vez en este gran estante de libros donde guardo cada relato y cada imagen de cómo todo pasó.
Nos tomamos de las manos y salimos a una pequeña fiesta, estabas detrás de mi, presionándome el cuello, me asfixiabas por el deleite de ver como todo dentro de mí se rendía ante ti, oh siempre me acompañas, incluso cuando yo dejo de ser yo y no soy más que tu humilde servidor.
Eres eso, lo que nunca sale de mi cabeza, eres todo lo que recuerdo, pero perdiste tu forma, tu voz, tu te perdiste en recuerdos
Que irónico.

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