Todo lo que necesitaba, todo lo que realmente quería,
eso por lo que había esperado tanto tiempo sólo se desvaneció.
No pude decir nada
No tenía nada que decir, tampoco que hacer
Me miré las manos para asegurarme de que aún las tenía,
porque el frío no me permitía sentirlas, me toqué la cara y restregué uno de
mis ojos, me mordí el labio hasta que me dolió, me volví a mirar las manos y
levante la vista.
El camino era el mismo, las calles vacías y frías, muy
frías
Sentí como el viento me hablaba tranquilamente, me
sentí el corazón en la boca
Prendí un cigarro y caminé mucho.

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