Llevaba horas sin dormir un día más o menos, horas sin comer, horas sin para de pensar, que casi empiezo a escuchar cosas donde no las habían y tomar decisiones indiscutiblemente incorrectas. Mi mamá se enfermó y la llevamos a la clínica Vespucio, allí pasé la noche mirando desde el piso doce como funcionaba uno de los lados más pobres de santiago. Vi como un tipo pasaba a las cinco de la mañana en su bicicleta, fue indescriptible mi alegría de ver a una persona y no a un estúpido auto y sí, lo llamé de nuevo.
Y ahora estoy aquí como hace una semana escuchando las canciones que escuchaba hace un año atrás, con las que pensaba en ti , las que me dedicaste, las que tenían un significado que tenía que ver contigo. ¡como te odio por querer volver a mi vida! Ni siquiera es tan así, porque no quisiste volver y eso me molesta aún más , me molesta el que estés ahí y yo aquí mirando como te atraviesas en mi mente una vez más , pero por qué después de un año entero, por qué ahora y no antes cuando aún te podía recuperar. Te odio
Ahora que dormí y leo esto no me siento más reconfortada ni con ganas de contradecir lo anterior menos justificarlo, porque lamentablemente en ambientes hostiles uno dice, la verdad de lo que piensa, pero sin engañarse esto sigue siendo un muy mal disfraz de la realidad.
No quiero ni pensar, ni sentir, ni seguir en esto. Ábreme los ojos y hazme mirarte una vez más maldita realidad.
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