
Si la culpa se alejara por un momento, pero me conocía tan bien que quizás eso era lo que más me asustaba que alguien perturbara mi centro, mi núcleo que alguien estuviera cerca de mí, de esa manera.
No me puedo permitir necesitar gente, debo entregar algo y a cambio algo me darán, pero no pude entregarle lo que quería, me quedé con el paquete en las manos y gracias a ti, otra vez, una vocecita me habló y me dice ahora que escribir, te veo en la esquina algún día.
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