Actos irreprochables de una mente con cáncer aún no
identificado, bueno la historia no tendrá personajes, porque el cuento ya la
conté a quién debía contarlo, y en memorias llenas de ideas quedará esta como “
la mejor declaración del mundo”:
No sé porqué tomé la bicicleta, ni por qué me subí sin
un cigarro, la música de fondo nunca me falta, no sé por qué pedaleé fuerte, ah
ya sé, porque me gusta él.
No hay comentarios:
Publicar un comentario